La deglución es un proceso mediante el cual los alimentos y líquidos son transportados desde la boca hasta el estómago. Este proceso involucra una serie de
fases coordinadas que incluyen la preparación del bolo alimenticio, el paso por la faringe y el esófago, y cuenta con fases tanto voluntarias como involuntarias.
La deglución permite la ingesta de alimentos y líquidos que son esenciales para obtener nutrientes necesarios para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de la
salud. Un proceso de deglución efectivo asegura que los alimentos no ingresen en las vías respiratorias, lo que puede causar asfixia o neumonía por aspiración, así como
malestar digestivo y problemas gastrointestinales.
Las dificultades para deglutir, conocidas como disfagia, pueden afectar la capacidad de una persona para disfrutar de las comidas y llevar una vida social activa,
impactando su bienestar emocional y social. Además, la deglución está conectada con otras funciones corporales como lo son la respiración y la fonación. Los problemas
en la deglución pueden estar relacionados con causas neurológicas (accidentes cerebro vasculares, parálisis cerebral, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson),
estructurales (malformaciones, fisura labio-palatina o lesiones en la cabeza y cuello) y/o funcionales que pueden afectar la comunicación y la salud respiratoria.
Manifestaciones de la Disfagia:
La disfagia puede manifestarse de diversas formas tanto en población pediátrica como en la adulta, y la identificación temprana de estos síntomas es crucial para una
intervención adecuada y para prevenir complicaciones graves como la desnutrición o la aspiración.
En población pediátrica, los síntomas pueden incluir: Dificultad para succionar, tos o ahogo al comer, regurgitación frecuente, evitación de ciertos alimentos, pérdida de
peso o crecimiento inadecuado o irritabilidad durante las comidas.
En población adulta, los síntomas pueden incluir: Dificultad para tragar sólidos o líquidos, dolor al tragar (Odinofagia), tos o atragantamiento, regurgitación o reflujo,
cambio en la voz, pérdida de peso no intencionada. Importancia de la Atención Médica:
Si se sospecha de problemas de deglución, es importante buscar atención médica y evaluación fonoaudiológica. Un fonoaudiólogo capacitado puede realizar una
evaluación exhaustiva que incluya pruebas funcionales y herramientas de diagnóstico, lo que permite determinar el tipo y la gravedad de la disfagia. Además, el fonoaudiólogo
es el especialista encargado de llevar a cabo la terapia e intervención necesarias para mejorar la deglución, utilizando técnicas personalizadas y estrategias de
rehabilitación.
En resumen, la deglución es un proceso vital para la salud y el bienestar. La identificación temprana y el tratamiento adecuado de la disfagia son fundamentales
para garantizar la seguridad y calidad de vida de los pacientes.
En Trampolín te podemos ayudar con el proceso evaluativo y tratamiento. Si tienes
dudas o consultas no dudes en contactarnos.




